México es un país lleno de historia, y la pirámides de sus diversas culturas es una prueba de ello. A continuación los lugares más destacados con las pirámides más famosas del país:

Chichén Itza: Los múltiples y monumentales edificios de la gran explanada de Chichén Itza están presididos por la Pirámide de Kukulcán es uno de los edificios más notables de la arquitectura maya. Es una pirámide de cuatro lados que culmina en un templo rectangular. Se asienta sobre una plataforma rectangular de 55,5 metros de ancho y tiene una altura de 24 metros. Cada lado de la pirámide tiene una gran escalinata, 91 escalones por lado y 1 más que conduce al templo superior, dando 365 escalones, uno por día del año. Balaustradas de piedra flanquean cada escalera, y en la base de la escalinata norte se asientan dos colosales cabezas de serpientes emplumadas, efigies del dios Kukulcán.

Palenque: El más grande gobernador, que hizo conocer a Palenque su apogeo, fue Pakal el Grande, con 68 años de Gobierno. Realizó, en particular, numerosos edificios como el Palacio, dándole su configuración casi definitiva. Él hizo construir el Templo de las Inscripciones que contiene su tumba.

Teotihuacan: Esta ciudad fue una de las primeras ciudades completas de México. Era dirigida por sacerdotes que ofrecían sacrificios humanos a dioses para que, según su creencia, el sol pueda levantarse cada día. Esta ciudad estaba constituida por templos, pirámides, y también de palacios. Hacia el siglo V, en su apogeo, cubría 20 km² y era también un gran centro político.

Tulum: es un lugar muy pequeño compensado con su belleza que estalla a los ojos. Está geográficamente junto al mar azul claro del Caribe. A la época de los Mayas, Tulum llevaba el nombre de Zama, o Ciudad del Alba. Este nombre se cambió en Tulum (que quiere decir “fortaleza” en Maya) ya que es fortificado por el frente y los lados con defensas (5 a 7 metros de alto), y a parte se encuentra el mar, un verdadero lugar estratégico. Se encuentran también 3 observatorios, situados en cada esquina del Tulum.

Uxmal: Situada en plena selva tropical, en la península del Yucatán, esta ciudad conoció su apogeo gracias a los Mayas del siglo VII al siglo X. Es un gran emplazamiento arqueológico que pide alrededor de 3 horas de visita para ser apreciado por los turistas. A partir de la entrada, la Pirámide del Adivino se impone con sus 28 metros de altura y con su cuesta brusca que dificulta la ascensión.

Monte Albán: Esta ciudad prehispánica fue la antigua capital de los zapotecos. Floreció entre los años 500 AC al 800 DC. A Monte Albán la erigieron sobre un conjunto de cerros en el centro del valle y llegó a tener hasta 35,000 habitantes. Es reconocida por su bella arquitectura, sus piedras grabadas y las urnas de cerámica gris representando sacerdotes ricamente ataviados, muchas de las cuales se encontraron en las casi 190 tumbas hasta ahora descubiertas, y denotan la creencia en una vida después de la muerte.