Viajar con niños es una agradable experiencia para la familia. Para que el viaje sea exitoso debemos tener en cuenta lo siguiente:

Lo primero es el lugar de destino. Hay que tener en cuenta sus gustos, el tipo de actividad que estén dispuestos a hacer y el nivel de dificultad que presenta para ellos el destino que vayamos a elegir.

Los niños suelen aburrirse si el trayecto se hace monótono. Ellos no entienden de distancias y preparativos. Si vamos con niños pequeños lo ideal será un lugar donde haya tranquilidad y puedan moverse sin complicaciones. Las áreas campestres o la playa son ideales, ya que no existen muchos obstáculos naturales que compliquen demasiado el andar de los niños.

Siempre debemos llevar comida y agua –sin importar la distancia a recorrer– así prevenimos cualquier problema en la carretera que pudiera prolongar el trayecto. Es ideal contar con música, además, podemos cantar en grupo algunas canciones infantiles o de moda.

Al viajar con niños hay que ser precavidos con la ropa de abrigo y accesorios. Gorras, cremas solares, toallas, mantas, todo debe estar a mano. Podemos también tener un kit de balones, raquetas y otros, para los momentos de descanso en la carretera. De esta forma los niños se vincularán con los adultos y pasarán un momento de ocio saludable.

Es imprescindible contar con una buena guía de carreteras e informarnos sobre los atractivos naturales, culturales, áreas recreativas y restaurantes que podemos encontrar en el trayecto pues son siempre un buen recurso para la distracción infantil. Si pensamos viajar en fechas vacacionales debemos hacer reservas con anticipación.

A medida que los niños vayan creciendo y, tengan más fuerza para realizar actividades físicas con una carga de cansancio mayor, se puede comenzar a visitar lugares con obstáculos naturales más grandes, como las montañas o sitios donde se realicen actividades de senderismo y deportes de aventura. Al viajar es también importante que el niño comprenda la importancia del entorno natural que lo rodea, por ello, es recomendable que sean llevados a reservas naturales o paseos por zonas rurales.

Muchas veces, por falta de tiempo o dinero, las vacaciones no pueden extenderse más de un fin de semana, y en ocasiones tampoco se puede salir de la ciudad. Sin embargo, eso no es impedimento para disfrutar con los niños, ya que se pueden recorrer puntos de gran interés educativo como: zoológicos, museos, planetarios, parques temáticos y de atracciones, entre otros.

Algunos lugares recomendamos para viajar con niños son:

Senda del Oso. Valle de Trubia, Asturias. La senda del Oso es peatonal y recorre parte de los valles de Trubia, Quirós y Teverga. Es ideal para el senderismo por su riqueza natural y etnográfica.

Zoo Aquarium de Madrid. En una extensión de veinte hectáreas se da cita el parque zoológico, delfinario, aquarium, y el pabellón Naturaleza Misteriosa. En ese espacio encontraremos reptiles, anfibios y peces.

Parque Natural de Aiguestortes. En este espacio natural los niños de todas las edades quedarán maravillados con la naturaleza.

Parque temático Warner de Madrid. En sus instalaciones seremos parte de grandes atracciones y espectáculos con los populares personajes de Warner. La entrada tiene un precio de 38 euros (adultos) y 29 euros (niños).

Las Dehesas Cercedilla. En el Área Recreativa de Las Dehesas, uno de los principales atractivos de la Sierra Madrileña, podremos disfrutar de sus piscinas artificiales y áreas amplias de picnic.