Con dos mil años de edad, el Coliseo Romano sigue siendo el símbolo de la ciudad eterna, que atrae a miles de visitantes cada año. Esto significa que las largas colas y esperas interminables. Aquí te presentamos una pequeña guía interactiva para conocer a fondo el Coliseo Romano.

Coliseo romano

El Coliseo Romano es probablemente el más famoso monumento del mundo, conocido por la colosal estatua de bronce de Nerón en el siglo II d. C que se colocó cerca del monumento, y que en realidad fue bautizado con el nombre de Anfiteatro Flavio.

El histórico complejo fue destinado a la lucha y los juegos entre gladiadores, así como simulaciones de la caza de animales salvajes y exóticos.

El exterior se compone de cuatro órdenes arquitectónicos superpuestos: los tres primeros están formados por ochenta arcos enmarcados por medias columnas, mientras que el cuarto orden se divide en paneles intercalados con ventanas.

Coliseo Romano

En el último pedido fue emitido en sustratos de madera y mampostería para soportar una enorme lona que sirvió para proteger a los espectadores del sol y de la lluvia. El estadio fue construido con una gran mesa de madera cubierta de arena. En el sótano había una larga serie de túneles en los que las fieras se mantenían prisioneras, y donde se conserva el equipo escénico y ascensores.

En algunas épocas del año es posible descender a las entrañas del monumento, en ambientes conocidos que datan del siglo V d.C. Para superar el tema de las largas colas se puede comprar el billete con antelación a través del centro de contacto o en la página web de turismo www.coopculture.it.

Actores del Coliseo

Lo mismo sucede con la compra de una de las dos tarjetas de turismo: el Roma Pass válido por 3 días (con libre acceso al Coliseo sin hacer ninguna fila), y la tarjeta de Arqueología válido por 7 días (incluye una entrada para cada uno de los siguientes sitios: Palazzo Massimo, Palazzo Altemps cripta Balbi, Termas de Diocleciano, el Coliseo, el Palatino, Baños de Caracalla, Villa dei Quintiles, y Mausoleo de Cecilia Metella).