Un recorrido a los pueblos medievales sumergidos entre espesos parajes de colores amarillo rojizos y verdes prados del Pirineo Aragonés, nos lleva hasta Jaca próximo al bello y singular pueblo de Huesca, famoso por sus casas de piedra, sus balcones y chimeneas con formas de animales (los espantabrujas).

Jaca 

Jaca un destino inexcusable para todo viajero que desea conocer la historia y patrimonio cultural de España, por sus raíces Románicas, que definieron los trazos del monasterio de San Juan de la Peña fundado en el siglo XI conjuntamente con la catedral de San Pedro, el Museo Diocesano, y la torre del reloj.

Jaca 

Además de ello el recorrido por el conjunto históricos artístico, nos llevara hacia  la ciudadela de condes y jaques, que fue conformada a finales del siglo XVI, en una singular forma pentagonal circulada por un enorme foso por el que sobrevuela el enorme quebrantahuesos de 2,50 metros de envergadura de ala a ala, entre otros cientos de aves.

 

Vale la pena hospedarse en los hoteles románicos de Jaca, alrededor del pueblo, y aprovechar la noche para salir a cenar a los alrededores. Para al día siguiente emprender una caminata con guías de la región hacia el castillo de Acher para adentrarnos por recorridos a través de espesos bosques de abetos, robles y fresnos donde se cruzan los ríos de la región y se vislumbran hermosos parajes desde los desfiladeros hasta llegar a las cumbres de Peña Roca y Bisaurín, castillo de Acher guardián del valle!