Pues bien lamentablemente no todos podemos darnos el lujo de viajar hasta los confines inexplorados de la tierra, pero de seguro nos interesa conocer aun mas sobre todos estos rincones que no podremos sentir en nuestros pies pero si descubrir con la imaginación.

Uno de estos lugares se encuentra en la Antarctica. Lo que muchos llamarían los opuestos del fin del mundo, o bien solamente los extremos del mundo como prefiero yo llamarles. Lo interesante es que en dirección norte como a 50 kilómetros desde el centro, se encuentra una de las regiones más extrañas del planeta y un tanto atípica a la topografía usual donde nos imaginamos altas montañas cubiertas por nieve y congelados océanos con enormes glaciares apuntando hacia el horizonte.

Valle seco de la Antarctica

Pues bien, esta parte de la Antarctica es conocida como los “Valles Secos de McMurdo”, una amplia región que se asemeja con mayor claridad a la superficie del planeta Marte… en la tierra! Según los investigadores, la región es considerada como una de las partes del santo grial en el planeta. Lo interesante además es que esta área del planeta no esta cubierta por gruesas capas de hielo como el resto del continente ya que la nieve que se logra acumular por la temporada se sublimiza (cambia del estado solidó a gaseoso) a cierto punto de acumulación.

El Valle Seco de Antarctica

Además de ello asemeja a las superficies marcianas por los puntos de congelación en los cuerpos de agua de la Antarctica como el eterno lago de la vida, que esta congelado pero no por el frió sino por su punto de congelación que se encuentra muy por arriba del nivel de salinidad del mar, 7 veces mayor, lo que ha hecho un sitio ideal para organismos que aun se encuentran en esta área desde que el planeta atravesó los miles de millones de años de formación hasta la fecha… probablemente como ha sucedido con los cuerpos de agua en Marte.

Lago de la Vida