A todos nos gusta viajar, conocer lugares nuevos, atreverse con nuevas experiencias y ver mundo. Todos llevamos un pequeño o gran viajero dentro. Es curioso como si preguntas mucha gente responderá que las vacaciones es el momento favorito del año. No es de extrañar, ya que se juntan todos los factores necesarios para pasarlo bien.

Pero sí que es cierto, que en estos momentos se están planteando otro tipo de viajes en los que poder conocer la ciudad o el país visitado más a fondo. Y es que uno de los males comunes cuando salimos de viaje es que siempre se hace el mismo recorrido turístico, viendo los monumentos más representativos y no profundizando en la ciudad y sus gentes. Para solucionar este tipo de turismo, se ha planteado realizar viajes de larga duración en los que conocer el país gracias a una estancia mayor. De esta manera poder vivir durante un tiempo como un habitante más, imagínate poder conocer París como los propios parisinos, es una oferta muy deseable.

Obviamente para poder realizar este tipo de viajes hay que empezar por tener dos cosas claras, la primera cuánto tiempo queremos invertir y con qué vamos a compaginar la parte turística. Una de las opciones más interesantes y prácticas es la de aprovechar esta estancia para aprender un idioma. Y es que la manera más eficaz de aprender un idioma es por medio de inmersión lingüística, es decir, pasando una temporada en un país de habla extranjera.

¿Qué conseguimos con esta inmersión lingüística? Conseguimos estar las 24 horas del día aprendiendo el idioma. El aprendizaje no se acaba cuando terminan las horas en la academia, donde podemos aprender gramática o vocabulario, sino que continúan durante el resto del día cuando hablamos con los compañeros, pedimos un café o leemos el periódico. Gracias a esta combinación de factores conseguimos reforzar la parte teórica pero también la parte práctica.

A todo esto se le suma la idea de poder disfrutar de las horas libres para conocer la ciudad, o incluso el país, si por ejemplo aprovechamos los fines de semana para movernos a distintas ciudades. Se trata de una experiencia única en la que no sólo desarrollamos nuestra faceta turística, sino que también es una inversión en nuestra carrera profesional, ya que poseer idiomas es más que beneficioso para encontrar un trabajo o mejorar en nuestro empleo.

Además, hay escuelas que ofrecen diversos planes y programas dependiendo de la edad. Es decir, que si viajamos con niños pueden asistir a campamentos de inglés, mientras que si somos un grupo de adultos, las clases se adaptan a nuestras necesidades con un vocabulario más profesional, por ejemplo. Son muchas las ciudades por conocer y muchas las opciones para estudiar idiomas con ESL Idiomas y así aprovechar al máximo el periodo vacacional.

Una apuesta genial para estas vacaciones.