Para viajar a Ecuador deberemos aplicarnos de forma obligatoria la vacuna contra la fiebre amarilla a excepción de los niños menores de un año de edad. Incluso, si somos ciudadanos de Ecuador, pero vamos a salir a zonas del país donde exista riesgo de transmisión (las zonas amazónicas como Orellana, Zamora y Napo), igual debemos contar con el certificado de vacunación.

En zonas como Quito, Guayaquil e Isla Galápagos no hay riesgo de contagio de la fiebre amarilla pero igual es mejor prevenir. Aparte, se recomienda la aplicación de la vacuna contra la fiebre tifoidea por el bajo control que hay en la calidad del agua y la preparación de alimentos habiendo lugares donde no se controlan las aguas residuales.

Si antes no hemos tenido y recibido un tratamiento contra la hepatitis A y la hepatitis B, también podemos colocarnos estas vacunas ya que nos enfermedades de distribución mundial como el tétanos-difteria.

Otras enfermedades con menos registro de contagio pero que suelen tener pequeños brotes son el dengue, ocasionado por la picadura de mosquitos (sobre todo en horas del día); el chagas, enfermedad que se trasmite en zonas rurales a través de un insecto que habita en las viviendas de adobe (recomendada para los viajeros aventureros que por realizar acampada o trekking pueden quedarse en medio de la selva o en zonas rurales) y el paludismo o malaria, también contagiado por una especie de mosquito que habita en Sudamérica.