La naturaleza es uno de los principales atractivos del continente africano, sin embargo, es un hábitat natural para muchos insectos que pueden generarnos una serie de enfermedades que sumadas a algunos virus, hacen que debamos estar muy atentos al tema de salud en este destino.

Para viajar a África deberemos verificar según nuestros antecedentes médicos los tipos de refuerzos y vacunas que necesitamos. Las vacunas más habituales son la de hepatitis A y B, fiebre amarilla, tétano, polio, tifoidea y difteria. En algunos destinos son obligatorias las vacunas contra la fiebre amarilla y la rabia.

Dentro de los turistas son comunes las enfermedades tropicales por los alimentos y los mosquitos. Lo que se recomienda es nunca consumir agua no embotellada y si vamos a hacer uso de alguna piscina primero verificar que esta tenga agua clorada.

Otras enfermedades más riesgosas son: la malaria, que puede ser mortal y que es transmitida a través de los mosquitos (para prevenirla debemos utilizar protección contra picaduras y evitar la permanencia larga en zonas de mucha vegetación); el Ébola, otro virus que puede ser mortal y que cuenta con una incubación media de seis días, podemos adquirirlo por contagio directo a través de fluidos corporales por lo que se previene con higiene.