La Universidad Pública de Navarra en Pamplona está diseñada en un claro estilo vanguardista que la hace testigo de las corrientes arquitectónicas de su tiempo. Su campus —de 240.000 metros cuadrados— es obra del arquitecto navarro Francisco Javier Sáenz de Oiza. Cuenta con una moderna distribución departamental al estilo sajón. En sus jardines reúne más de cien especies arbóreas representantes de los cinco continentes.

La estructura del campus imita hasta en sus dimensiones al céntrico Paseo Sarasate pamplonés: la Biblioteca, el edificio más imponente y emblemático, hace las veces del Palacio de Navarra, y el Rectorado, en el extremo opuesto, las del antiguo Palacio de Justicia, hoy Parlamento de Navarra. Todos los edificios mantienen una estética innovadora y vanguardista, caracterizada por el uso de hormigón visto en sus estructuras y el diseño circular de sus grandes ventanales.

El campus es un verdadero museo de esculturas al aire libre. Recoge varios obras de artistas navarros, entre las que destaca “Homenaje a Sáenz de Oiza”, obra de su gran amigo Jorge Oteiza.

Ora atracción son sus jardines, lo que incluyen cien especies arbóreas de los cinco continentes. Saliendo del Aulario, en primer lugar América (secuoyas, acacias, magnolios…), después África (palmera, abeto de Libia, cedro del Atlas…) y los eucaliptos de Oceanía. Enfrente, árboles asiáticos (pagodas, avellano turco…) y europeos. También hay una representación de la flora de las distintas zonas climáticas navarras.

Para llegar se puede tomar las líneas 1, 9, 6, 11 y 19 del autobús de Pamplona.