Últimamente se ha desarrollado una nueva forma de viajar, especialmente extendida entre los jóvenes y no tan jóvenes.

Este nuevo concepto de viaje sustituye el alojamiento tradicional por otras alternativas, tales como el coach-surfing, que consiste básicamente en que el propietario de una vivienda te ofrezca su sofá para que puedas pasar la noche (originalmente de forma gratuita). A esta opción le ha surgido variantes similares y con mayor auge que consiste en el alquiler de habitaciones en pisos propios o apartamentos completos por un par de noches.

Alternativas al alojamiento tradicional

El constante incremento de esta forma de viajar ha sido tal, que nuevas empresas se han puesto manos a la obra para poder lucrarse con este nuevo mercado.

Un buen ejemplo de esto es la empresa Wimdu.es, que ofrece tanto hostales y b&b como habitaciones, apartamentos, casas, chalets y castillos por todo el mundo. La finalidad es ofrecer a los viajeros un gran abanico de posibilidades a la hora de elegir el destino que más se ajuste a sus preferencias y donde se quieran hospedar a lo largo de sus vacaciones.

Este tipo de hospedaje está revolucionando la forma de hacer turismo que conocemos hasta ahora. Nos permite gozar de la aventura de poder pasar tus vacaciones en un precioso apartamento en Berlín, o en apartamento en el centro de Sevilla sin necesidad de pagar precios solo aptos para el bolsillo de algunos pocos.

Visitar Berlín desde otro punto de vista

Personalmente lo que más me gusta de este tipo de alojamiento alternativo es la oportunidad de vivir una ciudad. Aquellos que disfrutamos viajando no nos conformamos con conocer una ciudad, queremos vivirla y eso resulta mucho más complicado desde la habitación de un hotel. Por lo que si quieres disfrutar de un punto de vista más local, más auténtico, y por qué no decir, más nativo este puede ser un gran descubrimiento.

Además, si eres un gran aventurero y disfrutas no sólo de viajar sino que además te gusta hacerlo solo, el modelo de alojamiento que presenta Wimdu.es te da la oportunidad de conocer gente. Algo que sin duda enriquecerá tu viaje de forma considerable. Y si no lo has probado aún, aprovecho para animarte. Considero que todos deberíamos viajar solos al menos una vez en la vida.