La Selva Negra es un cordón montañoso que ofrece una diversidad de paisajes naturales que han permitido el fomento de actividades al aire libre, por ello, es uno de los sitios de visita obligada para quienes viajan a Alemania en búsqueda de turismo ecológico.

Esta región se extiende a lo largo de 160 kilómetros desde el sector suroeste del territorio alemán, llegando hasta la parte noroeste. Durante el recorrido por la Selva Negra se puede llegar hasta dos ciudades muy turísticas: Freudenstadt y Friburgo.

Las principales actividades que podemos realizar en la Selva Negra están ligadas al turismo verde, por ejemplo, podemos realizar deportes de aventura como parapente, kayak, pasear a caballo, escalar formaciones rocosas, pasear en bicicleta por senderos montañosos, realizar deportes acuáticos en las decenas de lagunas naturales que posee, o tener una perspectiva aérea de la zona paseando en globo aerostático.

Dentro de las actividades de turismo ecológico o rural también podemos visitar: el río Kinzig, los lagos Mummelsee, el Palacio Termal de Bad Wilbad, o los impresionantes bosques de abetos que dotan a la región de ese particular tono oscuro que la caracteriza.

Además, si lo que buscamos es realizar senderismo, podemos seguir las rutas:

Westweg. Una de las más largas que se inicia en Pforzheim y finaliza en Basilea.

Querweg Rottweil-Lahr y Querweg Gengenbach-Alpirsbach. Rutas que tienen una media de duración de cuatro días.

Hansjakobweg I. Ruta circular con una media de tres días de duración.

Kingiztäler Jakobusweg. Ruta conocida como el Camino de Santiago del Valle Kinzig, consta de siete etapas y su duración media es de 12 días.

Lo mejor de todo es que podemos alquilar cabañas tradicionales para hospedarnos y recorrer tranquilamente todos los atractivos de la Selva Negra alemana, incluyendo los pueblos y ciudades de la comarca en las que se pueden apreciar diferentes festividades, así como degustar algunos de los platos más exquisitos de la gastronomía tradicional.

En la Selva Negra prevalece un clima montañoso que suele ser húmedo en las zonas rocosas casi todo el año, por lo que es ideal ir con ropa ligera, zapatillas de deporte o botas de montaña, pero llevando siempre ropa de abrigo.