Quien no ha oído hablar de Verona, la ciudad donde el drama de Romeo y Julieta cobró vida. Esta ciudad que fue inspiración para William Shakespeare, una de las figuras más representativas de las letras inglesas, brinda gran contenido cultural para todos aquellos que deseen conocerla.

Verona es una ciudad de Italia, rodeada de colinas y cercana al rio Adigio, posee un gran atractivo manifestado en sus hermosos paisajes naturales dentro de los cuales podemos apreciar el Lago Garda que está ubicado a 30 kilómetros de la ciudad. Pero, los atractivos de esta ciudad no sólo se componen de sus hermosos paisajes; sino también, posee una rica vida cultural que conjuga tradición e historia.

Dentro de los principales atractivos culturales de Verona, tenemos:

– El Museo Cívico de Arte (Castelvecchio). Data del silgo XIV y fue construido por Cangrande II. En el Museo Cívico de Arte se exponen diversas colecciones que van desde esculturas románticas, orfebrería, pinturas de siglo XIII, XIV; las famosas campanas veronesas del siglo XIV, entre otras.

– El Museo Arqueológico en el Teatro Romano. Ubicado en un antiguo monasterio del siglo XV, es un museo conformado en su mayoría por donaciones artísticas de los ciudadanos ilustres de la ciudad.

– La Chiesa san Giorgetto. Esta iglesia que data del siglo XIV, es una de las más notables de Verona y destaca por sus diseños góticos.

– Biblioteca Capitolare. Esta biblioteca es una de las más importantes de Europa incluyendo más de dos mil manuscritos y valiosas obras.

– Museo Lapidario Maffeiano. Este museo se encuentra ubicado en el edificio de la Academia Filarmónica y es uno de los museo públicos más antiguos de Europa. El Museo Lapidario Maffeiano fue fundado en el siglo XVIII y cuenta con más de medio millar de de inscripciones en griego, latín, etrusco, entre otros.

Otros destinos culturales que podemos visitar en Verona son: el Museo Canónico; el Museo Cívico de Ciencias Naturales; el Museo de los Frescos; el Museo de Palazzo Forti; el Museo ferroviario Porta Vescovo; y, el Museo Miniscalchi-Erizzo.

Entre los mejores exponente arquitectónicos de Verona encontramos a la Catedral de Verona, conocida también como Cattedrale di Santa Maria Matricolare; la Iglesia de Santa Anastasia, de estilos gótico que fue centro de los dominicos; y, la Basílica de San Zenón con su estilo romántico- lombardo del siglo XII.

Por tratarse de una ciudad que antiguamente se encontraba fortificada, Verona cuenta con numerosos palacios, puentes, plazas y puertas que están incluidas dentro de los circuitos turísticos que se realizan dentro de la ciudad. Finalmente, es importante anotar que entre los monumentos que no podemos dejar de visitar en Verona tenemos la Casa de Julieta, que aunque no se ha podido verificar que la protagonista de la historia de Shakespeare vivió ahí, recibe millones de visitas al año.