Egipto sea tal vez el destino soñado para los amantes de la historia antigua de la humanidad. Miles de historias han ilustrado el pasado de esta insigne civilización que hasta el día de hoy sigue sorprendiendo al mundo.

Sin duda alguna, el estandarte del turismo en Egipto son las Pirámides de Gizah y la Esfinge, las que ostentan el título de ser la única maravilla del mundo antiguo que aún sigue en pie. Las que antes eran inmensas tumbas de los faraones egipcios, hoy son grandes atracciones que maravillan a grandes y chicos. La más grande de ellas lleva el nombre de Pirámide de Keops, y las que le siguen en tamaño son las de Kefrén y Micerino. Por delante de ellas se ubica la Esfinge, cuya nariz luce chata erosionada por los años.

Otro representante del antiguo Egipto es el Templo de Abu Simbdel, mandado a construir por orden del faraón Ramses II. Este gran monumento arquitectónico restaurado desde el año 1960 se encuentra cercano a la frontera con Sudán, y la ciudad más cercana es Aswan.

El Templo de Karnak fue el lugar del culto más importante del antiguo egipcio, y esto se ve reflejado en su monumentalidad. Mide 1500 metros por 800, y consta de un espectacular complejo de santuarios, quioscos, torres y obeliscos. Además de Abu Simbdel, Ramses II mandó a construir también el Templo de Luxor en la antigua ciudad de Tebas, hoy el centro de la ciudad de Luxor. Amenhotep III también participó en la primera parte de la construcción.

Como último destino del Egipto Antiguo, encontramos el famoso Valle de los Reyes, donde muchos faraones de varias dinastías fueron enterrados a la espera de sus dioses en el más allá. Probablemente, Tutankhamun sea el faraón más famoso que reside aquí por haberse descubierto su tumba en perfecto estado de conservación.