Dentro del género de deportes extremos y de aventura, el parapente es uno de los más modernos, ya que no han pasado más de unas décadas desde su creación.

El parapente es una actividad aérea que mezcla aspectos pertenecientes a otras disciplinas, como el vuelo, el paracaidismo y el ala delta. Esta modalidad consiste en un ala blanda (con una media de 25 metros de largo) que permite a los usuarios arrojarse desde una pendiente (con una velocidad media de 40 kilómetros por hora) para conseguir un vuelo en formato horizontal, punto que marca una gran diferencia con el paracaidismo, donde se desciende de modo vertical.

El parapente se practica mucho regiones de alta montaña, de hecho, nació justamente como un método para descender de picos elevados de un modo más rápido, suprimiendo el recorrido a pie desde la cumbre hasta la base de la formación rocosa que solía ser extenuante para los deportistas.

El éxito alcanzado por este deporte se ha extendido por el mundo, y en la actualidad existen muchos grupos que realizan excursiones en parapente, llevando a los entusiastas más temerarios a dar un paseo en el aire por ciertas zonas designadas.

Debido al gran nivel de riesgo que acarrea esta actividad, ha sido declarada como deporte extremo, aunque muchos de sus practicantes no están de acuerdo con esta categorización y prefieren llamarlo “deporte de aventura”.

La modalidad de vuelo en parapente tiene unas cuantas variantes que han surgido de la experimentación, y lo han alejado un poco de las montañas, por ejemplo: se pueden realizar vuelos desde zonas planas de la mano de una soga que es tirada por vehículos o por aparatos especiales. También es posible practicarlo en el agua, mediante una cuerda atada desde una lancha hasta el arnés del piloto, que permite alcanzar altura y velocidad.

Otra variante popular es el paramotor, que consiste en un parapente con un motor ubicado en la espalda del piloto, y que permite tomar vuelo de forma autónoma, manteniendo la velocidad y altura deseada.

En España se ha convertido en una actividad muy popular en las zonas de Piedrahita, Tenerife, La Corona, Organyà, Arcones, entre otras.