Los trenes en Marruecos son la mejor opción para movilizarse por velocidad, frecuencia y comodidad. El único inconveniente es su red limitada. Esta una Marrakech y Tangier vía Casablanca y Rabat. La red se bifurca en Sidi Kachem y une Oujda, Meknes y Fes a la red principal. Los trenes salen varias veces al día y hay un servicio nocturno entre Marrakech y Tangier. Los precios son baratos. Por ejemplo, un billete simple entre Tangier y Marrakeh en segunda clase está entre los 15 euros; en primera, 20 euros. Los trenes son administrados por la ONCF .

Los autobuses son otra opción cómoda, sobre todo los de lujo. Tienen una cobertura mucho más amplia que los trenes, y los precios son aún más baratos. Las empresas CTM y Supratours son las más importantes. Es importante señalar que todas las empresas cobran un sobrecargo por el equipaje. No se paga más de 5 euros.

Existen servicios de taxis entre los pueblos. Estos son llamados “grand taxi” y funcionan como colectivos. Las tarifas varían, pero se comparte de forma equitativa entre los pasajeros. Cabe señalar que en cada coche (generalmente un Mercedes sedan antiguo) se habilitan 8 a 9 asientos, por lo que el espacio es reducido. Sin embargo, puedes pagar por el asiento del costado para mayor comodidad. Las tarifas en la noche son algo más caras, y también tendrás que pagar por todos los asientos si es que no se presentan más clientes.

La red de carreteras está en buenas condiciones; sin embargo, las vías secundarias suelen ser muy estrechas. En el sur, hay carreteras hasta de un solo carril, pero hay amplio espacio a los costados, por si te encuentras con algún coche. Las principales ciudades están conectadas por autopistas (muchas de ellas aún en construcción). Las más importantes son la A3 entre Casablanca y Rabat, la A7 entre Casablanca y Marrakech y la A2 entre Rabat y Fez. Es importante señalar que las estaciones de combustible no son muy comunes en el campo.