El principal medio de tranporte entre las ciudades es el autobús. Las principales rutas son entre Amman, Aqaba, Irbid y Hammamat Ma’in. Muchas empresas también cruzan el Puente Hussein hacia Israel. Servicios de microbús conectan el país con los pueblos más pequeños, pero el servicio es irregular. La estación Abdali en el centro de Amman es la más grande y tiene servicio hacia toda Jordania (de allí también salen autobuses al aeropuerto por 1.5JD o 1.6 euros). La principal empresa de autobuses es JETT.

Viajar en coche (de preferencia 4×4) es una buena opción, ya que el alquiler es barato y los precios de la gasolina son bajos al estar arreglados por las gasolineras estatales (unos 0.55JD o 0.66 euros por litro) Las autopistas de Jordania están generalmente en buen estado. Las principales vías son la “Autopista del Desierto” —la cual conecta Aqaba, Ma’an, Amman y continua hasta Damasco, en Siria— y la “Autopista del Rey” —cuya ruta conecta Amman, Kerak, Madaba y Petra.

Cabe resaltar que los jordanos tienen un estilo agresivo de manejo y muchos camiones tienen frenos defectuosos. Manejar de noche puede ser peligroso ya que muchos jordanos no encienden sus faros por creer que así pueden ver mejor.

Los servicios de taxi entre las ciudades se diferencian de los taxis regulares por ser de color blanco o crema. Cubren muchas de las rutas de los autobuses. Si bien son más caros, son mucho más rápidos y convenientes. Es posible convencer a los a conductores para que varíen su ruta siempre y cuando no tengan pasajeros. Otra opción es negociar con un taxi regular. Es común que la gente los tome para ir a Petra, con precios de 75 JD (84 euros) por tres personas. La estación principal de taxis está al norte de Amman, y es llamada Tarbarboor o Tareq.