Las principales entradas internacionales a China son Beijing, Shangai y Guanzhou. Reciben vuelos de todas partes del mundo. Por el contrario el resto de ciudades, a pesar de tener aeropuertos internacionales, sólo reciben vuelos de Hong Kong, Corea del Sur, Japón y a veces el Sureste Asiático.

A pesar de la cantidad de vuelos son pocos los vuelos de bajo coste. Para buena ofertas, es mejor reservar con tiempo. Los billetes son especialmente caros o difíciles de conseguir al comienzo y final del verano, cuando los estudiantes chinos regresan o se van de su país. Esto se aplica también en los billetes cercanos al Año Nuevo Chino.

La mayoría de las principales aerolíneas europeas, incluyendo Air France, British Airway o Finnair, tienen vuelos directos a sus bases en Hong Kong, Beijing y Shangai; varias vuelan a Gungzhou también. Algunas tienen enlances con otras ciudades. Por ejemplo, KLM tiene vuelos directos en Ámsterdam y Chengdu ,y Lufthansa tiene vuelos entre Frankfurt y Nanking.

Las aerolíneas asiáticas como Cathat Pacific, Singapore Airlines, Japan Airlines o Korean Air ofrecen vuelos a China con paradas en sus respectivos países (o a veces directamente). Estas opciones suelen ser más baratas y se suele dar mejor servicio. De igual forma, las aerolíneas chinas como China Southern, Air China o Hainan Airlines posee precios cada vez más competitivos.

Una ruta alternativa a la aérea es ir en tren. Son comunes los viajes en la las ferrovías de la Trans-Siberian Railway. Hay dos líneas (Trans-Mongolia y Trans-Manchuria) que van desde Moscú a Beijing, parando en varias ciudades rusas y mongolas. Es una experiencia única y los paisajes son preciosos.