Ahora que nos encontramos en los preparativos de las fiestas navideñas, Colombia se alista para celebrar una de las fechas más importantes del año. Tradición, cultura y colorido hacen de las costumbres navideñas colombianas una razón suficiente para animarnos a pasar la Nochebuena en la tierra del buen café.

Los primeros días de diciembre son motivo de alegría para todos los colombianos, ya que se organiza una buena cantidad de ceremonias y encuentros conmemorativos para rendir homenaje al nacimiento del Niño Jesús.

De manera oficial, la preparación de la navidad tiene lugar en la Noche de las Velitas, que se lleva a cabo cada 7 de diciembre, en las vísperas del día de la Inmaculada Concepción. El itinerario de estas fechas incluye un encuentro masivo entre las familias para encender varias velas y faroles al frente de sus hogares, armando un camino de luces con el único propósito de ser bendecidos por la Virgen.

La noche del 7 de diciembre se convierte en una verdadera exhibición de luces, alumbrando casi todas las casas de Medellín, Cali y Bogotá con una fiesta colorida que se complementa con los espectáculos pirotécnicos. Además, para muchos inicia el puente del 8 de diciembre.

Después vendrán los nueve días de Novena de Aguinaldos, donde cientos de fieles se congregan en el pesebre y el árbol de Navidad para elevar sus plegarias a Dios, además de entonar algunos villancicos y compartir la cena en familia. A diferencia de otros países y culturas, la preparación para la Nochebuena en Colombia asume un protagonismo religioso.

Finalmente, la víspera de navidad está marcada por una noche mágica, que coincide con el último día de la Novena. Las familias disfrutan de una cena abundante a base de carnes, purés, bebidas, frutas, verduras, postres y arepas, además, a la medianoche entregan los regalos como un gesto de afecto por sus seres queridos.