La Torre de San Marco, o Campanile, se encuentra en la unión de Plaza San Marco y la Piazzetta, en el centro de Venecia. Fue construida en el siglo X y restaurada varias veces. En 1902 se derrumbó y fue reconstruida con los mismos materiales usados en su construcción original: ladrillo rojo de Bérgamo, piedra blanca de Istria y cobre en el techo.

Antaño servía como faro de navegantes, para hacer acrobacias, enjaular curas blasfemos, campanario y observatorio. Desde allí, Galileo demostró al Dux el funcionamiento de su telescopio. Actualmente, es el mejor mirador de la ciudad y podemos subir con ascensor.

Es una torre de líneas puras de sección cuadrada, y 98,5 metros de altura. Está ricamente decorada, tiene tres arcadas separadas por columnas que encuadran unas hornacinas con estatuas de Minerva, Apolo, Mercurio y la Paz. En lo alto hay relieves que representan, la Isla de Candía, Venecia simbolizada por la Justicia y la Isla de Chipre. Está coronada por una veleta con forma de ángel dorado.

Posee cinco campanas: Marangona es la mayor, Malefico, Nona, Trottiera y Mezza Terza. Cada una de ellas tenía una función diferente.
El acceso es por la Loggieta Sansoviana, que acogía al cuerpo de guardia.

El horario de visita varía a lo largo del año. En octubre y de Pascua a junio podemos ir de 9 a 19 horas. De noviembre a Pascua, de 9:30 a 15:45 horas. De julio a septiembre, entre 9 y 21 horas. La entrada es de 8€.