Los taxis en Viena son una buena opción si quieres evitar el transporte público. Sólo son reconocibles por el letrero amarillo de taxi en el techo.

Viena es una de las pocas ciudades donde los taxis no se detendrán si los llamas en la calle. Los puedes encontrar en puestos de taxi (“Taxistandplätze”) alrededor de la ciudad, generalmente cerca a las paradas del transporte público de la ciudad o en intersecciones traficadas. También puedes llamarlos desde donde te alojas, pero esto trae sobrecargos. Las principales empresas son:

Al entrar al taxi asegúrate de que el conductor encienda el taxímetro. La tarifa empieza en 2,50 euros con 1,20 extra por kilómetro. Los precios son mayores entre las 23:00 y 06:00, y se aplica un sobrecargo de un euro por equipaje extra. La ruta entre el centro de Viena y el Aeropuerto suele tener un coste de 40 euros. Es común dar un 10% de la tarifa en propina. La mayoría no acepta tarjetas de crédito y se puede pedir facturas.