En Tokio el número de taxis es muy elevado y los taxistas son muy profesionales. Sin embargo, este servicio tiene puntos en contra como ser un transporte caro y donde es complicado indicar las rutas o el lugar a donde queremos ir (la mayoría de taxistas no hablan inglés). Esto puede solucionarse llevando escrita la dirección en japonés o señalando el destino en el mapa.

Aunque cada compañía fija sus precios podemos mencionar que la media es de 6,40 euros los primeros dos kilómetros, 0,82 euros por cada 288 metros adicionales y, 0,95 euros por cada 105 segundos en espera. Por ejemplo, para ir por el centro de Tokio pagaremos entre 8 y 14 euros. Por la noche los precios se incrementan en un 20 por ciento.

Los taxis tienen el logotipo de su compañía en el techo del coche y llevan letreros luminosos: rojo (taxi libre), amarillo (ocupado) y verde (tarifa nocturna). Después de las 1 a.m. te será difícil encontrar taxis por lo que la demanda aumenta al no haber autobuses y trenes disponibles.

Si prefieres no tener complicaciones con el idioma puedes reservar un taxi por teléfono (las empresas tienen operadores en inglés), este servicio tiene un precio mínimo de 12 euros y una de las empresas más populares es Nihon Kotsu (tel: (03) 5755 2336).

Otra opción más lujosa es alquilar una limusina para trasladarte del aeropuerto, ir a recorrer la ciudad, de compras u otros. El precio mínimo por 8 horas es de 280 euros.