Los taxis de Praga sólo deben ser usados en casos excepcionales. Son conocidos por sobrecargar las tarifas a los turistas y aprovechar el hecho de que no hablan checo. Por ello, si en verdad necesitas un taxi es recomendable que sean empresas privadas. Estas no sólo te brindan más garantías —aunque no demasiadas— sino que hasta son algo más baratos que los taxis de la calle.

Las principales empresas privadas de taxi en Praga son las siguientes:

Prague airport taxi & transfers (http://www.prague-airport-taxi-transfers.cz/)
Taxi Praha
PAT Taxi (http://www.aeropuertopraga.es/)
City Taxi (http://www.citytaxi.cz/en)
AAA Radiotaxi (http://www.aaa-taxi.cz/)

Las tarifas son calculadas por kilómetro y hay sobrecargo por el tiempo de espera. Todos los taxis con licencia oficial debe tener un taxímetro. Si el conductor se niega a encenderlo, es mejor buiscar otro taxi.

A pesar de los esfuerzos del Consejo Municipal para evitar las estafas a turistas, este aún sigue siendo un problema. Las estafas más frecuentes se dan entre las paradas de tren o aeropuerto y los hoteles.

Si te ves obligado a tomar uno insiste en que mantenga el taxímetro prendido y que te dé una factura cuando llegues a tu destino. Esta debe incluir el nombre del taxista, su dirección y el número de identificación. Esto no evita que adultere su taxímetro, pero te da la opción de acusarlo a la policía. De toda formas, evita tomar un taxi ante cualquier sospecha, por pequeña que sea.

Finalmente, por un vacío en la legislación de la ciudad, se ha abierto la posibilidad a que cualquier compañía de taxi alquile las paradas de taxi en el centro de la ciudad. Estas son las más conocidas por estafar a los turistas. La más infame es “AAA taxi” (no confundir con AAA Radiotaxi), la cual es conocida por no dar servicio a los checos y concentrarse en los turistas.