Los taxis de Nueva York son parte del paisaje urbano y casi un rito de iniciación. Contra la imagen que tienen, son bastante limpios y baratos comparados con otras ciudades. Eso sí, no es raro que el conductor sea un loco al volante.

La Comisión de Taxis y Limosinas (TLC en inglés) ha decretado tarifas únicas —las cuales pueden ser pagadas en efectivo, con tarjeta de débito y o crédito. El precio inicial es de $2,50 y 40 centavos cada quinto de milla (unos 300 metros) con un sobrecargo de $1 por horas pico (16:00 a 20:00) y de 50 centavos por la noche (20:00 a 06:00). Las propinas están entre el 10 a 15% del precio total, pero puedes dar menos si crees que has sido maltratado. El precio fijo del Aeropuerto JFK a Manhattan es de $45 más peajes. Esto no se aplica en LaGuardia.

El TLC brinda como derecho decir al conductor qué ruta se desea tomar o pedirle que deje de fumar o apague la radio. Además, el conductor no tiene el derecho de negarte un viaje basado a donde vas.

Para llamar a un taxi este debe tener la luz prendida en el techo. Es bastante difícil encontrar un taxi en la lluvia, en la hora pico y alrededor de las 16:00, cuando muchos conductores terminan su turno.