Los taxis de Buenos Aires son una manera cómoda para desplazarse por la ciudad, especialmente en horas punta que es cuando los transportes públicos se saturan, y por la noche.

Hay una enorme cantidad de vehículos, en las paradas y en las calles, circulando continuamente. Podemos llamar un Radiotaxi, por teléfono o abordarlos en la calle. Se reconocen fácilmente porque son de color negro con el techo pintado de amarillo y llevan una señal luminosa roja encima del taxímetro.

Las tarifas de bajada de bandera están en los $4,60 (U$S1,20 ó 1€) y $0,46 (U$S0,12 ó 0,10€) por cada 200 metros recorridos. Son unas tarifas muy bajas si las comparamos con otras grandes ciudades del mundo. Ten en cuenta que debes pagar, en todos los casos, lo que marca el taxímetro, que es obligatorio que se encienda al momento de subir el pasajero.

Otra posibilidad que existe en Buenos Aires es el remís, coches de alquiler con chofer, que están asociados a agencias. No poseen color identificador y, normalmente, son más económicos que los taxis. Deben solicitarse telefónicamente o en las oficinas de las agencias y puedes conocer las tarifas, que varían según los kilómetros, antes de iniciar el viaje.