La Semana Santa de Hellín (municipio perteneciente a la provincia de Albacete), es otra fiesta religiosa que cuenta con el título de Fiesta de Interés Turístico Internacional otorgado por la Secretaría General de Turismo del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de España desde 1985.

La Semana Santa de Hellín es, junto a su Tamborada, una de las celebraciones más populares de Abacete. En la Tamborada, son decenas de miles de tamborileros –de todas las edades– los que recorren las calles de la provincia vestidos con túnicas negras, capuz negro y un pañuelo rojo en el cuello.

La Semana Santa de Hellín tiene origen a finales del siglo XV cuando San Vicente Ferrer organizó las primeras procesiones penitenciales en Hellín. Siendo él, el primero que inició la costumbre de los tamborileros pues encabezaba sus procesiones con dos tamborileros que iban anunciando el paso de los penitentes. Actualmente, los tambores no son sólo un objeto que cobra significado en esta fecha sino una actividad artesana ya que muchas familias se dedican a construirlos.

En la Semana Santa de Hellín se inicia la primera tamborada el Viernes de Dolores, fecha en que también se realiza en Vía Crucis de las Antorchas. Esa noche se inicia la peregrinada que durá hasta las primeras horas del día siguiente. El Miércoles Santo, la tamborada continua pero esta vez con las personas agrupadas en peñas y recorriendo las calles de Hellín hasta casi la medianoche, momento en que se termina la procesión de La Oración del Huerto.

El momento central de la Semana Santa de Hellín y de la Tamborada es el Jueves Santo, después de la Procesión del Silencio, los tamborileros agrupados en peñas salen a las calles de Hellín a romper con el silencio para no finalizar hasta pasado el mediodía del día siguiente después de la subida al Calvario. Las últimas tamboradas se dan el sábado de Gloria y el Domingo de Resurrección, continuando después del encuentro entre La Dolorosa y El Resucitado; por la Plaza de la Iglesia, para celebrar el último momento de la Semana Santa de Hellín.


La Semana Santa de Hellín
y la tamborada finalizan cuando se sueltan en la plaza decenas de palomas que son trasportadas en un tambor gigante y teniendo de fondo los sonidos emitidos por los miles de tamborileros.