El Reino Unido es un país soberano que se sitúa al noroeste de la Europa Continental, conformado por cuatro naciones constitutivas: Escocia, Gales, Irlanda del Norte e Inglaterra. Aunque es un Estado miembro de la UE desde 1992, no forma parte de la Eurozona ni el espacio Schengen, por lo que su moneda oficial no es el euro, sino la libra esterlina, y posee su propia política en materia de visados y documentación para cruzar la frontera.

Integración en la UE

El Reino Unido entró a formar parte de la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1973 y diecinueve años más tarde, en 1992, se convirtió en uno de los doce países miembros de la Unión Europea (UE) tras la firma del Tratado de Maastricht. No obstante, su permanencia en la UE siempre ha estado sujeta a numerosas excepciones que han ralentizado el proceso de integración desde entonces.

Así, a mediados de la década de 1950, los seis países fundadores de la UE (Francia, Alemania, Bélgica, Italia, Luxemburgo y Holanda) invitaron al Gobierno británico a formar parte de las negociaciones previas a la creación de la CEE. Sin embargo, dicha propuesta fue rechazada desde Londres al considerar el Reino Unido como una potencia mundial independiente con más oportunidades comerciales fuera.

No fue hasta 1961 cuando el Reino Unido dio su brazo a torcer en las negociaciones para entrar a formar parte de la UE. El primer ministro en aquel momento, Harold Macmillan, del partido conservador, fue quién cursó una petición de adhesión oficial en ese mismo año. La adhesión no tuvo lugar hasta 1973, al mismo tiempo que Dinamarca e Irlanda se convertían también en Estados miembros.

Sin embargo, la permanencia del Reino Unido a la UE siempre ha estado sujeta a una serie de condiciones especiales desde que el líder labortista, Harold Wilson, celebró el primer referéndum sobre la salida del CEE en 1975, con un 67,2% a favor de quedarse.

Con la salida de Margaret Tatcher en 1990, el característico euroescepticismo británico se mantuvo. Tras la llegada de John Major como sucesor de Tatcher, el Reino Unido consiguió la mayor excepción de la que ha gozado desde entonces: mantener la libra esterlina como moneda oficial y, por tanto, no entrar a formar parte de la zona euro.

Poco después llegó Tony Blair al gobierno, quien dejó al Reino Unido fuera del Acuerdo de Schengen y, por tanto del Espacio de Schengen, limitando de este modo la libre circulación de ciudadanos europeos entre los países que integran esta área.

Salida de la Unión Europea

El 23 de junio del año 2016 tuvo lugar un referéndum mediante el cual los ciudadanos británicos decidirían si el Reino Unido permanecería en la Unión Europea o, de lo contrario, se marcharían definitivamente. Es lo que se conoce como Brexit, término formado a partir de la unión entre las voces inglesas British y exit, que literalmente significa salida británica.

El resultado de dicho reférendum fue de un 51,9% de los votos a favor de abandonar la Unión Europea, frente a un 48,1% de votos a favor de la permanencia. Esto significa que el Brexit ganó el referéndum y que, por tanto, el Reino Unido dejará de ser un Estado miembro de la UE. De acuerdo con palabras del primer ministro británico, David Cameron, se trata de una de las mayores decisiones a las que el país se ha enfrentado en toda su historia.

Como ya se ha mencionado anteriormente, el 5 de junio de 1975 ya se celebró un referéndum en el que los votantes decidían sobre la permanencia británica en la CEE, aunque en aquella ocasión el resultado fue a favor de seguir (67,2%), por lo que el Reino Unido continuó en el mercado común. Como se puede ver, la permanencia británica en la Unión Europea siempre ha sido un tema controvertido.

David Cameron, quien anunció al día siguiente que no continuaría como primer ministro tras el resultado a favor de la salida de la UE, no se muestra partidario de esta decisión. Ahora bien: antes de ponerle fecha al referendo, el primer ministro negoció con la Unión Europea una serie de condiciones de permanencia si el resultado del mismo era favorable a ello:

  • Prestaciones sociales: los ciudadanos de otros países de la UE no podrán solicitar prestaciones sociales en el Reino Unido hasta pasados 4 años de su llegada al país.
  • Múltiples divisas comunitarias: por un lado, se deberán reconocer en el seno de la UE otras monedas como divisas comunitarias, no solo el euro. Además, los países no-euro no tendrán obligación de participar en rescates.
  • Limitaciones al libre movimiento: el Reino Unido podrá restringir la entrada de ciudadanos de fuera de la UE casados con ciudadanos europeos. Es una medida para frenar los matrimonios “arreglados”. También se reservará el derecho de excluir a quienes considere un riesgo para la seguridad aunque no tengan ningún antecedente penal.
  • Estructura burocrática de la UE: se trata de dar mayores facilidades en la libre circulación de capital, bienes y servicios, así como mejorar la estructura burocrática de la UE.
  • Soberanía: consiste en evitar expresamente el compromiso obligado de todos los miembros de la UE a avanzar en la integración política y federal el proyecto europeo. En resumen, que los parlamentos nacionales tengan más peso que Bruselas.

Los británicos quieren irse de Europa por varias cuestiones. Una de ellas es que consideran que la UE frena el crecimiento económico del Reino Unido, principalmente a causa del cobro de miles de millones al año en tarifas de membrecía. Por otro lado, también quieren que el país recupere el control absoluto de sus fronteras y, con ello, reducir el número de migrantes que llegan a trabajar.

Por su parte, quienes abogan por permanecer en la UE hacen alusión a la fortaleza que la afiliación del Reino Unido con la UE supone para el país. También mencionan el hecho de que el comercio con otros países del bloque, así como los inmigrantes que viajan al Reino Unido dispuestos a trabajar benefician la economía británica. Consideran que no pertenecer a la UE afectará de manera muy negativa a su estatus internacional.

Finalmente, hemos seleccionado el artículo anterior y siguiente del bloque "El espacio Schengen y la UE" para que puedas seguir la lectura: