Al llegar del aeropuerto es muy seguro que lo primero que desearás hacer es descansar pero camino a tu hospedaje verás a los pobladores, por eso te recomendamos bajar después a Papeete y conocer su mercado público, está abierto todos los días desde las cinco de la mañana hasta las cinco de la tarde, es un excelente lugar para comprar recuerdos, no olvides llevarte objetos trabajados en madera.

Catedral Notredame en Papeete

Tahití también tiene su Catedral de Notre-Dame, la cual fue construida en 1875 y restaurada en 1987, su vista por dentro es impresionante con un conjunto de vidrieras antiguas y modernas. Sin dejar la ciudad debes llegar a la bahía de Matavai, es denominado como el Faro de la punta de Venus por el navegante James Cook como un honor a su misión de observación del paso del planeta por delante del sol.

Bahia de Matavai

Si deseas ver una puesta de sol inolvidable dirígete hasta la parte norte de Tahití, conocida como La Garganta del Taharaa, desde aquí tendrás una vista panorámica desde toda la costa hasta Papeete, sin dejar de lado la figura montañosa de Moorea. Si aún tienes ánimos para conocer mejor la isla, sobrevuélala en helicóptero, es una experiencia sin igual, conocerás la parte secreta y encantadora de Tahití.

Vista de Moorea