La naturaleza es protagónica en Finlandia. Es el país con más áreas de bosque protegidas en Europa (8.2%) y con más lagos en el mundo (187.888). Esto lo hace un destino seguro para los amantes de la naturaleza. La gente suele alquilar casas, salir a explorar los bosques y nadar en los lagos. Los viajes en canoa, el ciclismo y las cabalgatas también son muy comunes. Los más valientes desafían los rápidos del río Tammerkoski en Tampere.

Bosques Finlandia

En septiembre, la nieve comienza a cubrir los tejados y la gente ha desempolvar los esquís. Las colinas de Lapland son el punto de encuentro para esquiadores de todo el mundo. A pesar de su relativa baja altura, la cercanía al Círculo Ártico les asegura nieve por casi todo el año. No te preocupes si no sabes esquiar: las escuelas de esquí abundan y los instructores hablan más de una lengua.

Esquí en Finlandia

La pesca en el hielo es toda una experiencia nueva. No sólo es cuestión de lanzar el anzuelo: hay que buscar capas de hielo grueso, ponerse a taladrar y sentarse a esperar bajo temperaturas de hasta -30C°. Para evitar los enfriamientos, la compañía de una botella de kossu (el vodka finlandés) es vital. La satisfacción al sacar un pescado es garantizada.

Pesca en el hielo

En cuando a eventos culturales, Finlandia no se queda atrás. El festival de ópera de Savonlinna es mundialmente reconocido en los circuitos del género. Es celebrado en el castillo medieval de St. Olaf ante audiencias de hasta 60 mil personas.