Esencial es que a tu llegada visites la capital de Dinamarca, la cual se encuentra en la Isla de Selandia, y aunque es Copenhague la ciudad más concurrida, no debes perderle el ojo a las islas cercanas de Falster y Mon, así como a las islas Bornholm y Feroe, todas ellas guardan secretos y mitos dignos de conocer.

Definitivamente Copenhague es una ciudad muy atractiva, llenas de edificios de hasta seis plantas, si ves desde lo alto la ciudad, distinguirás las agujas de las torres en las Iglesias, no dejes de caminar por la calle más larga del mundo, se llama Stroget y atraviesa toda la ciudad, une la plaza central, conocida como Radhuspladsen con la plaza Kongens Nytorv. Tampoco puedes dejar de visitar el Museo Nacional de Copenhague que guarda piezas de arte de la época de los griegos, egipcios, etc.

Copenhague de noche

Viajar a las islas es muy importante, al dirigirte a Jutlandia, la región más extensa del país, podrás llegar a Arthus un enorme centro cultura y ciudad universitaria, ubicado en la costa oriental que ofrece una amplia gama de ocio y entretenimiento, como restaurantes, bares, cines, museos, tiendas, etc.

Puerto de Arhus

Cuando de historia se trata, Dinamarca también es un excelente destino para visitar, Odense es el pueblo natal de Hans Christian Andersen y se trató de un pueblo vikingo del siglo X, actualmente es una de las más bonitas ciudades del país. Pero si lo que quieres es conocer un espacio natural, al Monte Klint debes dirigirte, está ubicado en la isla de Mons, al sur de Selandia, se trata de unos acantilados de 5,000 años de antigüedad que dan lugar a una de las maravillas de la isla.

Estatua de Hans Christian Andersen