Llegar a Roma es recordar el mito de Romúlo y Remo que amamantados por una loba lograron sobrevivir para después ir a tomar posesión de sus tierras en Lacio. Así empieza la visita a la capital de Italia, con un cúmulo de sensaciones y recuerdos, trayendo a colación pasajes de la historia que conocemos. De eso se trata conocer Italia, una ciudad por donde ha pasado toda la historia desde sus inicios. En sus barrios encontrarás entremezclados diferentes estilos arquitectónicos desde la antigüedad clásica hasta nuestros días.

Mito Romulo y Remo

No dejes de pasear por sus calles, y reconocer el Monte Palatino, entre el Foro y el Circo Máximo, donde Rómulo fundó Roma, allá por el siglo VIII a.C. El Coliseo se mantiene como uno de los máximos exponentes de la arquitectura imperial. El Foro Romano se encuentra entre el Coliseo y la Plaza del Capitolio, y era en centro de la actividad social, administrativa y comercial de la Roma antigua.

Foro Romano

El Panteón, es el templo dedicado a todos los Dioses. Su único punto de luz es un agujero circular en la cúpula que permite el paso de la luz y la lluvia que desagua por unos agujeros en el pavimento de mármol. Siguiendo por el sureste te encontrarás con Santa María sopra Minerva, una de las pocas iglesias góticas de Roma.

El Vaticano, Estado independiente, ubicado en la zona oeste de Roma. Es una especie de ciudadela fortificada. Rodeado de murallas se iniciaran por orden del papa León IV.

Plaza del Vaticano