El Puente Vasco de Gama de Lisboa es el puente más largo de Europa. Mide 17,2 kilómetros de largo y atraviesa el río Tajo y su estuario. Fue terminado en 1998 con motivo de la Exposición Universal de Lisboa y llamó así debido a que se cumplían los 500 años de la llegada del explorador portugués a la India.

La idea del puente nació en 1991 cuando el Gobierno Portugués tomó la decisión de construir un segundo camino sobre el río. Este serviría como alternativa al Puente 25 de Abril ya que, hasta entonces, era la única vía para cruzar al sur desde el norte de Portugal.

La construcción se prolongó de febrero de 1995 hasta marzo de 1998. El coste total fue de 897 millones de euros, los que fueron financiados íntegramente por el capital privado de la sociedad Lusoponte —que gestionará la concesión durante 40 años. Durante su construcción trabajaron simultáneamente 3.300 trabajadores y cuatro constructoras.

La estructura de pilares sobre el lecho, en la que se cimenta el puente, está diseñada para soportar el impacto de barcos de hasta 30 mil toneladas que se desplacen a 12 nudos. También puede soportar vientos de hasta 250 km/h y un terremoto cuatro veces mayor al que asoló Lisboa en 1755.

El puente Vasco de Gama tiene 6 carriles de carretera. El límite de velocidad es de 120 km/h, excepto en una zona que está limitada a 100km/h. En días lluviosos o de niebla, la máxima velocidad se reduce a 90km/h. Hay un peaje si vas hacia al norte de 2.35 euros para coches y 10.10 euros para camiones. Saliendo de la ciudad hacia el sur el trayecto es gratis aunque el puente acaba desembocando en otra autopista de peaje.