El tofu no solamente es un plato tradicional del Japón, sino también es ideal para una buena y balanceada dieta vegetariana. Entre las principales ventajas que presenta el tofu tenemos que es bajo en calorías y un alimento saludable para personas que sufren de diabetes.

Básicamente, el tofu está compuesto de semilla de soja, agua y solidificante. Su textura es similar a la del queso, su color es blanco, de sabor suave y se presenta en cubos. Para preparar tofu debemos comenzar limpiando los granos de soja minuciosamente y dejar en reposo por doce horas aproximadamente durante la época del verano. En caso de invierno, aumentamos seis horas más y los dejamos en reposo con mayor cantidad de agua. Pasada las horas, debemos triturar la soja y verter la pasta obtenida en un litro y medio de agua que esté hirviendo para dejar hervir por un promedio de cuarenta minutos más.

Después de este tiempo, debemos colar la mezcla para obtener una especie de leche que volveremos a hervir agregando un vaso de nigari diluido (el que servirá para la solidificación). De esta forma, cuando la leche ya esté cuajada la echaremos en un depósito con agujeros y con una gasa o paño fino que permita eliminar el exceso de líquido. Finalmente conservamos el preparado en la nevera y esperamos a que esté en su punto.

El tofu actualmente es utilizado también en guisos y sopas, habiéndose expandido su consumo a Occidente no sólo para la preparación de comidas japonesas sino también en la preparación de comida vegetariana.