La Plaza Porticada es uno de los principales ejes culturales de Santander. Adquirió fama internacional debido a que, desde los años cincuenta hasta principios de los noventa, se realizaron las distintas ediciones del Festival Internacional de Santander. Fue considerada por todos durante cuarenta años la “plaza mayor de la música” en España.

Fue construida después del gran incendio de 1941 que azotó a la ciudad. Es un claro ejemplo de arquitectura neoherreriana. Fue proyectada por el arquitecto J.González de Riancho, siguiendo los modelos de los edificios públicos de la época. Su imagen se inspira en la antigua aduana del siglo XVIII, que se situaba en esta zona.

La obra, de bastante sobriedad, presenta una planta cuadrada con cinco entradas y soportales sostenidos por pilastras, todo ello en líneas limpias y simétricas. Los edificios que la componen están ocupados por organismos públicos. En el cuerpo central aparece un pórtico con columnas gigantes, encima del cual hay dos esculturas de Agustín de la Herrán Matorras, que representan a una mujer y a un hombre desnudos. En su momento suscitaron gran polémica. En el medio de la Plaza hay una estatua de Gloria al Héroe.

Durante la última remodelación acometida en la plaza se han encontrado restos arqueológicos de la antigua muralla medieval de Santander y de la Puerta del Mar, entrada principal marítima a Santander en la edad Media, así como búnkeres y refugios antiaéreos de la Guerra Civil.

En la actualidad sigue siendo un punto de encuentro de la gente, especialmente los domingos por la mañana, cuando tiene lugar en la misma un animado mercadillo de coleccionistas. Para llegar se puede tomar el autobús 1, 3, 4.C, 9 y 10.