La Plaza Nueva de Bilbao fue construida en 1849 con estilo neoclásico. Su nombre proviene de haber reemplazado a la antigua plaza donde se construyó el Mercado de Ribera.

Cuando recién se construyó albergaba importantes instituciones públicas, entre las que estaba el edificio principal del gobierno de Vizcaya. Se llamaba Plaza de Fernando VII, y era el centro cívico y comercial de la ciudad. Esta importancia política se perdió en el tiempo, pero quedaron muchos de los eventos populares que hasta ahora se celebran.

La Plaza está rodeada por edificios con arcos, donde se ubican varias tabernas, restaurantes y tiendas de bastante antigüedad y tradición. El antiguo edificio del gobierno de Vizcaya ahora acoge a la Euskaltzaindia, Academia de la Lengua Vasca. Se puede acceder a la Plaza por los arcos conocidos como “cuevas”.

Todos los domingos se establece un mercado que vende desde pájaros y otros animales pequeños hasta sellos, monedas, antigüedades, y otros objetos de los que fascinan a los coleccionistas y turistas que buscan recuerdos de su viaje. También llegan artistas que exponen sus trabajos: cuadros, caricaturas, tejidos, esculturas, vestimentas y adornos.

Otros eventos en la Plaza Nueva incluyen el Mercado de Santo Tomás en las vísperas navideñas; el Concurso Agrícola, donde miles de personas llegan para degustar talo con txorizo y sidra; y en la víspera de Todos los Santos, el Mercado de coronas y ramos de flores.

La forma más rápida de llegar es tomando la línea L1 del metro hacia la parada “Casco Viejo”.