La Plaza del Rossio en Lisboa, es uno de los lugares más animados y visitados de la ciudad. Se le considera el corazón del barrio comercial de La Baixa. Oficialmente la plaza se llama Plaza Don Pedro IV.

Desde tiempos medievales ha sido un centro importante de la ciudad. Ha sido escenario de revueltas y festejos populares. A veces hacía de plaza de toros, otras era escenario de las ejecuciones en tiempos de la Inquisición. Durante el terremoto de 1775 y el incendio de 1836 desaparecieron palacios y hospitales que solían rodear la plaza

En la segunda mitad del siglo XIX, la plaza fue totalmente refaccionada. La pavimentaron con el típico mosaico portugués y fue adornada con fuentes de bronce. Además, se colocó la estatua de Pedro IV de Portugal. En su base, sobre un pedestal, hay cuatro figuras femeninas que representan sus bondades: justicia, prudencia, fuerza y moderación. Por ello, la plaza se renombró como su homenajeado, pero el nombre nunca fue popular.

En la plaza está el Teatro Nacional, el cual sustituyó al Palacio Estaus (antes sede la inquisición portugués). En su fachada destaca la figura de Gil Vicente, el padre del teatro en Portugal. Al costado se encuentra la estación ferroviaria de Rossio, de imponente fachada de estilo neo manuelina.

La Plaza del Rossio es el lugar de cita de los lisboetas y visitantes. En los lados de la plaza y en sus calles aledañas puedes encontrar las tiendas, bares y restaurantes más populares de la ciudad. Algunas de ellos datan del siglo XVIII, como la tradicional Pastelaria Suiza y el Café Nicola. Este último, con su fachada art déco y su larga historia se ha convertido en el café más famoso de Lisboa.

Está ubicada en el extremo norte de la Rua Augusta y a poca distancia de la Plaza de los Restauradores. Se puede llegar por la línea verde del metro hasta la parada Rossio.