La Plaza de Las Platerías (en gallego, Praza das Praterías) se encuentra en la zona monumental de Santiago de Compostela. Es la más pequeña de las cuatro plazas que rodean a la Catedral. Las otras son las de Obradoiro, Quintana e Inmaculada o de Azabachería.

El nombre de la plaza viene dado por los talleres de plateros y orfebres que en la Edad Media ocupaban los espacios del claustro.

La plaza está estructurada en dos alturas unidas por una gran escalinata y con la Fuente de los Caballos en el centro, obra de 1825 de J. Pernas. Siendo una de las fuentes más famosas de la ciudad. De estilo barroco compostelano, está formada por cuatro caballos que echan agua por sus bocas, por encima de los cuales se alza un pedestal con el Arca Marmórica rematado por una figura femenina con el brazo alzado sosteniendo la estrella de Compostela.

Se encuentra delimitada por la fachada sur de la Catedral, donde podemos apreciar la única puerta románica que se conserva, a su lado la Torre del Reloj con la Berenguela, la campana que marca las horas en la ciudad. Por el otro frente, la Casa del Cabildo, una bella construcción de estilo barroco compostelano, de 1758, y la Linterna que guía a los peregrinos hasta la Catedral.