El Paisaje Protegido de Pino Santo se encuentra en la zona noroeste de la isla de Gran Canaria. Se trata de una extensión de 3.012 hectáreas de carácter rural y con una increíble belleza paisajística, que se extienden en los municipios de Las Palmas de Gran Canaria, Santa Brígida, Vega de San Mateo y Teror.

Este ecosistema tan representativo sirve de refugio a especies migratorias, a flora endémica insular y formaciones geológicas de diferentes lavas que lo transforman en único.

Es uno de los lugares más bonitos de la isla, por lo pintoresco y porque encierra algunos tesoros como el Jardín Botánico Viera y Clavijo, centro de investigación de referencia mundial, tesoros como el drago situado en el municipio de Santa Brígida y que se considera patrimonio natural, o yacimientos arqueológicos como El Maipez.

Los hornos, los molinos de gofio y las obras de riego son otros de los acervos culturales del enclave, junto con la arquitectura residencial característica de la zona.

Las fiestas tradicionales populares de la zona son unos de los atractivos que no debemos dejar de lado. En estos municipios, la población mantiene sus costumbres ancestrales y las revive cada año en las fiestas que celebra.