El Peine de Viento en San Sebastián está situado al final de la playa de Ondarreta y a los pies del monte Igeldo. Es una de las obras más conocidas del escultor Eduardo Chillida. Fue instalada en este lugar en 1977, en colaboración con el arquitecto Luis Peña Ganchegui, que fue el encargado de diseñar el entorno. El Peine del Viento se ha convertido con los años en el emblema de la ciudad.

Se trata de un conjunto escultórico formado por terrazas de granito de color rosa —llamadas Plaza Tennis— y tres piezas de acero aferradas a las rocas que resisten a los continuos embates del mar. A través de un sistema de tubos, el aire impulsado por las olas sale a la superficie por unos orificios emitiendo un sonido muy peculiar. Los días de gran oleaje, el espectáculo es aún más impresionante, pues ese sonido va acompañado de agua pulverizada.

Es uno de los lugares más frecuentados por los visitantes y lugareños, ya que es un espacio desde donde se puede contemplar el mar en todo su esplendor; en especial, durante los días de temporal, cuando las olas embisten las rocas del acantilado. Sin duda es un buen lugar para pasear y poder disfrutar al aire libre de arte y de la naturaleza al mismo tiempo.

Varios autobuses de la compañía Donostiabus tienen parada cerca de la playa de Ondarreta y del Peine de Viento; como por ejemplo, las líneas 5, 16, 24, 25, 27 y 33. La línea 16 es la que tiene la parada más cercana al Peine.