Uno de los sitios más recomendados para disfrutar alejados del bullicio de la ciudad es el Parque Ueno. El Parque Ueno está ubicado en el barrio Taito-Ku y es parte de una concesión de territorio imperial que entregó en 1924 el emperador Taisho a la ciudad de Tokio.

El Parque Ueno es un bastión natural considerado como centro turístico y recreacional para japoneses como extranjeros. Dentro de las tierras del parque se pueden visitar diferentes museos: Museo Nacional de Tokio, Museo Nacional de Arte Occidental, Museo de Arte Metropolitano de Tokio, Museo Nacional de Ciencia de Japón, además de la Charca Shinobazu y el Zoológico de Ueno.

En sus alrededores encontraremos monumentos y santuarios de mucha relevancia a nivel histórico y religioso como el Santuario Toshogu (construido en 1627 y considerado uno de los principales edificios desde los tiempos de Edo). Además, al sur del parque podremos ver la estatua de Saigo Takamori, personaje que caracterizó la etapa del imperio de Meiji y que es considerado como el último samurái.

Los meses de primavera (febrero a abril/mayo) son ideales para visitar el Parque Ueno porque es la época en que florecen sus más de mil cerezos que le dan un color único.