El Parque de Cristina Enea es el más grande de San Sebastián. Ha merecido la “Mención Especial del Jurado” del Premio del Paisaje 2009 que concede el Concejo de Europa.

Antes el Parque solía ser la Finca del matrimonio de Fermín de Lasala y Collado, duque consorte de Mandas, y Cristina Brunetti de los Cobos, Duquesa de Mandas y de Villanueva y Condesa de Balalcazar. Sin embargo, al morir ambos sin descendencia, el parque fue donado al Ayuntamiento en 1918.

Cuando el parque fue entregado a la ciudad, sólo contaba con una extensión de 78.979 metros cuadrados, de los que 993 correspondían a superficie edificada, el palacio, la capilla, las cocinas, la portería y dos casas más. En la actualidad esa superficie se ha expandido hasta los de 94.960 metros cuadrados, de los que 16.660 corresponden a viales, 1.300 a edificios y 780 al estanque.

El diseño del parque de Cristina Enea corrió a cargo del jardinero Pierre Ducasse (el mismo del Parque Aiete). Cuenta con una colina en su centro donde existen multitud de especies de árboles y flores gracias, en parte, a que el Duque de Mandas impuso la condición para su legado de que no se pudiesen talar los árboles. El recinto también alberga un estanque con patos y un recinto con varios animales como pavos y ciervos en la parte más alta del parque.

La construcción principal es el pequeño Palacio del Duque de Mandas, de estilo vasco, con entramado de madera en la fachada, en frente al cual se halla el busto del Duque realizado por Joaquín Barriola. Ahora es el Centro de Recursos Medioambientales donde hay exposiciones medioambientales o relacionadas con la sostenibilidad, y cursos para niños y graduados.

El parque está abierto los veranos de 08:00 a 21:00 y en invierno sólo hasta las 19:00. Para llegar se puede tomar las líneas 9, 17, 24, 26, 27, 28 y 41 del autobús.