El Palacio Episcopal de Lugo se alza en la Plaza Santa María, enfrentado a la fachada norte de la Catedral, en el casco antiguo, formando uno de los conjuntos más bellos de la ciudad. Se trata de un palacio de aires rurales con el empaque nobiliario que le otorga la típica fachada de granito gallego.

Este edificio de estilo de estilo barroco se erigió en el siglo XVIII en el mismo solar que ocupaba un antiguo palacio gótico tardío de finales del siglo XV que fue destruido por un incendio. Algunas partes de ese antiguo edificio fueron aprovechadas para la nueva construcción, entre ellas el frontón que sobresale sobre el tejado.

Una escalinata moderna de cantería nos da acceso a la puerta principal que presenta el escudo del Obispo Caetano Gil Taboada quien vio finalizar la obra. Todo el conjunto está presidido por el escudo de los Reyes Católicos que a su paso por Lugo se hospedaron aquí, tal y como hicieron otras visitas reales que pasaron por la ciudad.

En la actualidad alberga las dependencias de la Diócesis de Lugo.