El Pabellón de la Secesión en Viena es una sala de exposición y un manifiesto arquitectónico del llamado “grupo secesionista” —grupo conformado por los artistas rebeldes de la institución de bellas artes austriaca. Fueron ellos quienes aportaron gran parte de los fondos para su construcción.

El edificio tiene una arquitectura bastante arriesgada incluso para estándares actuales. Su rasgo más saltante es la cúpula hecha de bronce dorado en forma de hojarasca, la cual contrasta fuertemente con su fachada art decó. Guirnaldas de hojas de laurel decoran el exterior, y las máscaras de las tres gorgonas presiden la entrada simbolizando las tres formas de arte: arquitectura, escultura y pintura. También se puede leer el lema secesionista: “Der Zeit ihre Kunst, der Kunst ihre Freiheit” (A cada tiempo su arte, a cada arte su libertad).

El Pabellón se especializa en arte contemporáneo. A menudo los artistas cambian el exterior del edificio agregando esculturas y alterando la iluminación. Lo más destacado del lugar es el Friso de Beethoven, hecho por Gustav Klimt y uno de las piezas de arte más reconocidas del estilo secesionista. A la derecha del edificio se encuentra una estatua de bronce de Marco Antonio, obra de Arthur Strasser. El general romano se muestra en ella como un ser perezoso y decadente, quizá en referencia al estado de ánimo del fin de siglo XIX.

El precio de entrada a las exhibiciones es de 4,50 euros. Para ver la exhibición y el Friso de Beethoven, se pagan 6 euros. El Pabellón de la Secesión está abierto de martes a domingo de 10:00 a 18:00. Los jueves abre hasta las 20:00. Los sábados a las 15:00 y los domingos a las 11:00 hay tours guiados de 50 minutos por el precio de 1,50 euros.

El Pabellón está en el distrito de Karlplatz. La mejor forma de llegar es por el metro de Viena (U-Bahn) tomando las líneas U1, U2 y U4 hacia la estación de Karlplatz.