La Ópera Estatal de Viena tiene una reputación mundial por sus funciones de primera clase de ópera, acompañada de la Orquesta Filarmónica de Viena (residente desde 1842). Una noche en la Opera Estatal es uno de los eventos más impresionantes que cualquier visitante en Viena puede experimentar.

El edificio es de arquitectura que se asemeja al Renacimiento Italiano, dado que durante la época de este estilo se daba mucha importancia al arte y música —de hecho las óperas se empezaron a escribir y actuar en Italia del siglo XVI. La Ópera Estatal cubre un área de 9 mil metros cuadrados y necesita más de 1000 empleados para mantener la calidad óptima del espectáculo.

La entrada del edificio está compuesta por una “loggia”, un pórtico abierto íntegramente por sus lados y sostenido por columnas y arcos. Está adornada por un ciclo que representa varias óperas famosas. Numerosas estatuas y adornos figurativos adornan el interior y exterior de la Ópera Estatal y subrayan el carácter festivo del lugar.

El diseño del teatro en forma de herradura también tiene influencias italianas. Predomina el rojo y el dorado. Puede albergar a una audiencia de 2,282 personas y 110 músicos. El escenario cubre un área de 1.500 metros cuadrados y tiene 45 metros de alto.

La temporada regular de ópera va desde el 1 septiembre al 30 de junio. Se necesita mandar aplicaciones escritas —con al menos tres semanas de anticipación antes de la obra— para comprar entradas. Cada temporada tiene unas 50 óperas y 20 ballets.

La Ópera Estatal también se puede visitar por turismo, aunque las oportunidades son limitadas. Sólo opera por tours guiados, los cuales están disponibles todos los días sólo a las 13:00, 14:00 y 15:00. Cada uno tiene una duración de 40 minutos. Los precios son de 6,50 para adultos; 5,50 para adultos mayores y 3,50 euros para niños y estudiantes.

Para llegar se puede tomar las líneas U1, U2, U4 del metro de Viena (U-Bahn) a la parada de Karlplatz o los tranvías 1, 2, D y J.