Nikko o Luz del Sol, es una ciudad ubicada en las montañas de la Prefectura de Tochigi, región de Kanto, Japón. Esta ciudad es una de las más populares del país por su gran legado histórico y cultural. En sus calles podremos visitar una gran cantidad de templos, santuarios y edificaciones tradicionales de gran valor religioso y espiritual.

Nikko se encuentra a menos de 150 kilómetros de la capital nacional y se puede acceder a ella en coche a través de la autopista o utilizando las líneas de trenes JR, el viaje tiene una duración media de una hora.

Entre los principales atractivos turísticos de Nikko tenemos:

Templo Shihonryu-ji. Sus orígenes datan del año 766 y se le atribuye al sacerdote budista Shodo Shonin.

Pagoda de Toshogu. Torre de cinco pisos donde se representa a los cinco elementos de la naturaleza (agua, aire, tierra, fuego y cielo).

Santuario Futarasan-jinja. Data del año 782. Posee varios edificios dedicados a la veneración de diferentes dioses y personalidades de la historia y cultura de Japón.

Puente sagrado de Shinkyo. Es uno de los más antiguos de la ciudad y fue utilizado para ingresar al Santuario Futarasan-jinja. No se puede transitar sobre él debido a que su estructura ha quedado debilitada después de varias inundaciones.

Rinno-ji. Otro conjunto de templos de origen antiquísimo. Está conformado por más de una docena de santuarios emplazados por sacerdotes budistas.

Jardín Botánico de Nikko. Posee una de las colecciones más variadas de la flora asiática contando con más de dos mil especies de flores y plantas.

Nikko es un Patrimonio Histórico de la Humanidad por la gran variedad de templos y santuarios que ofrece, un lugar de visita obligada si estamos en Tokio. Finalmente, cabe destacar que para visitar los edificios religiosos hay que pagar una entrada media de 9 euros.