La fiesta navideña siempre se ha caracterizado por el clima invernal que se vive en varios países de Europa. Sin embargo, existen lugares donde se respira un ambiente caluroso realmente envidiable, la navidad se convierte aquí en una fiesta tropical donde conviven las viejas tradiciones de fin de año. Aquí las razones para viajar hasta el Caribe en tiempos navideños.

Las fiestas navideñas son una oportunidad para descubrir las viejas tradiciones de los países latinos que se ubican en la región caribeña, celebrando la Nochebuena a orillas del mar o en el corazón de una isla exótica.

A modo de ejemplo tenemos el caso de República Dominicana, donde suele celebrarse la fiesta del “amigo invisible”, que también son conocidos como “los angelitos” o como el “amigo secreto” en otros países. La costumbre local dicta que se deben repartir varios papeles con el nombre “angelito” a fin de identificar la identidad del amigo invisible. Después tendremos que hacerle un presente y ellos a nosotros (Esta actividad en este país se celebra entre amigos, compañeros de trabajo, escuela, etc.).

Y, aunque en República Dominicana no encontraremos las celebraciones navideñas muy vinculadas al aspecto católico, hay otros países como Cuba y Trinidad de Tobago donde la asistencia a las iglesias y la cena familiar ocupan un rol protagónico para estas fechas. Aquí es tradición ir a Misa de Gallo, realizar cánticos, etc.

Eso sí, es posible que los villancicos navideños que solías escuchar para los días de navidad no se vuelvan a reproducir en los países caribeños, donde prima la música popular, folclórica y costumbrista. Si estamos de paseo podemos contratar los servicios de los botes, barcos y catamaranes que en esta época ofrecen en las playas el llevarnos a recorrer las playas más populares.

Lo mismo sucede con la cena de Nochebuena, donde el pavo y el lechón son descartados para dar protagonismo a una exquisita variedad de platos típicos, con algunas frutas de complemento y bebidas extravagantes con alcohol. Los regalos de navidad suelen repartirse a partir de la medianoche y al día siguiente, el 25 de diciembre, se inician una serie de días en que las familias y grupos de amigos suelen pasar sus días en las playas disfrutando del mar caribe.