A diferencia de otros países, la navidad en Cuba es una oportunidad para reconocer el patrimonio cultural y religioso, en medio de un clima festivo y arraigado a sus más antiguas tradiciones, las mismas que cuentan con influencia heredada por la conquista española. Pero sin olvidar el pasado, Cuba es el punto ideal para muchos turistas interesados en pasar la nochebuena bajo el clima tropical de la región caribeña.

Cada vez que llega la navidad (desde la década del noventa ya que antes hubo un espacio en el que los festejos navideños fueron suspendidos, al menos en forma pública), los cubanos se envuelven en el ambiente festivo distanciado de la influencia norteamericana.

Es así como la navidad, el año nuevo y la fiesta de los Reyes Magos se perfila como los eventos más simbólicos para estas semanas. Por estos días, se suelen realizar una serie de compras a fin de preparar la cena que se compartirá entre familiares y amigos. El envío de postales a los amigos y la decoración de hogares, calles, tiendas y ciudades enteras añaden un toque mágico que hace renacer el espíritu navideño.

Para la cena de navidad se acostumbra preparar el lechón que tradicionalmente se sirve acompañado de frijoles negros. Para ello, la noche del 23 de diciembre se suele adobar el lechón para que en la mañana siguiente se comience con el proceso de asarlo al horno (se suele adornar con yucas, arroz y verduras).

Para el día 25, fecha central, la fiesta se torna más religiosa acudiendo a las iglesias y conmemorando un año más del nacimiento del hijo de Dios. Siendo al día siguiente cuando se hace ideal el visitar las playas y disfrutar de la naturaleza y paisajes que las mismas nos pueden ofrecer en tierras cubanas.

Este destino recibe la mayor cantidad de turistas desde esta fecha hasta el 3 o 4 de enero ya que muchas familias, parejas y grupos de amigos buscan ofertas turísticas en este destino para celebrar el puente de fin de año.