El Monte Fuji es un volcán japonés que es popular por ser el pico más alto de la isla Honshu y de todo el país. Este volcán es el destino turístico por excelencia y está considerado como un lugar sagrado por los habitantes de Japón.

El Monte Fuji tiene una altura superior a los 3.700 metros y está ubicado entre Shizuoka y Yamanashi – centro de Japón y oeste de Tokio-, además, está considerado como un ícono del territorio asiático, por lo que es común verlo representado en pinturas, postales y fotografías.

Se trata de un volcán que está considerado como activo, aunque con poco riesgo de erupción, por ello, es muy recomendado para todos los turistas que se acerquen a vacacionar, sobre todo si son fanáticos del turismo ecológico y de aventura. Dentro de las ofertas de turismo encontramos regularmente dos: una que nos lleva de excursión hasta la cima (realizando el recorrido con una parada nocturna a medio camino para llegar a la cima al momento del amanecer) y una que brindan en la mayoría de hoteles que incluye visita a Hakone, subir al teleférico, un mini crucero por el lago y la vista panorámica del Monte Fuji por una media de 110 euros.

Monte Fuji cuenta con diez estaciones, siendo las más recomendadas:

Kawaguchikoik. La más popular y fácil. Tomando esta ruta tardaremos siete horas en llegar y cinco más en descender.

Gotemba. Recorrido con una media de diez horas para ascender y cinco para descender.

Fujinomiya. Recorrido con una media de seis horas para ascender y cuatro para descender.