El metro de Viena consiste en cinco líneas que funcionan, sobre todo, de manera subterránea —a excepción de la sección central de la línea U6. Se le denomina “U-Bahn” y se le reconoce por un signo azulo con una “U” blanca. La red se interconecta con la S-Bahn, es decir, los tranvías, autobuses y ferrocarriles. Todos usan los mismos billetes.

Las 5 líneas del metro son las siguientes:

  • U1 (línea roja): 14 paradas con 2 intercambios con la S-Bahn (autobús y tranvía) y 3 con líneas de metro. Se recorre en 18 minutos.
  • U2 (línea lila): 11 paradas con un intercambio con la S-Bahn y 4 con líneas de metro. Se recorre en 15 minutos.
  • U3 (línea naranja): 21 paradas con 4 intercambios con la S-Bahn y 4 con otra líneas de metro. Se recorre en 25 minutos.
  • U4 (línea verde): 20 paradas con 4 intercambios con la S-Bahn y 6 con otras líneas de metro. Se recorre en 29 minutos.
  • U6 (línea marrón): 24 paradas con 6 intercambios con la S-Bahn y 3 con otras líneas de metro. Se recorre en 36 minutos.

La U-Bahn opera todos los días desde las 05:00 hasta las 00:20. Los trenes pasan cada 5 minutos durante el día y cada 7 a 8 en las tardes.

Hay varias opciones de billetes. El precio del estándar es de 1,80 euros. Con él se puede hacer cualquier conexión, pero dentro de una zona (por ejemplo, el centro de Viena). Para evitar confusiones es recomendable comprar los billetes de mediano y largo plazo. Hay de 24 horas (5,70 euros), 48 horas (10 euros), 72 horas (13,60 euros), semanal (14 euros), mensual (49,50 euros) y anual (458 euros y una foto tuya). Todos son válidos para cualquier tipo de transporte público de Viena.

Los billetes se pueden comprar en las máquinas dispensadoras y ventanillas de las paradas (aceptan monedas y billetes de 10 euros), y en tiendas de tabaco. Para validar los billetes se deben insertar en las máquinas estampadoras a la entrada del metro. Los billetes de una semana a más no necesitan ser estampados.