El metro de Praga no sólo es una eficiente forma de movilizarse sino que es una atracción en sí debido a su pasado soviético y su mezcla de paradas futuristas y retros. Tiene una longitud de 59km y cuenta con 57 paradas.

Se divide en 3 líneas:

  • Línea A (verde): Conecta al centro con el noroeste y el este de la ciudad. Su trazado es más de 11km de largo y posee 13 estaciones. El tiempo de traslado de terminal a terminal es de 23 minutos aproximadamente.
  • Línea B (amarilla): La más larga y la única completamente terminada. Su trazado va desde el suroeste hacia el centro y continúa hacia el noreste de la ciudad. Mide 25km de largo y posee 24 estaciones. El tiempo estimado de viaje de terminal a terminal es de 41 minutos.
  • Línea C (roja): Es la más antigua; su trazado va desde el noreste al sureste con 22km y 20 estaciones. El tiempo estimado de viaje de terminal a terminal es de 35 minutos.

Hay tres intercambios: Muzeum (A y C), Mùstek (A y B) y Florenc (B y C).

El metro opera todos los días desde las 05:00 hasta las 00:00. Los trenes pasan con intervalos de 2 a 3 minutos. Los fines de semana pasa cada 5 a 10 minutos.

El precio de los billetes va desde 18 coronas checas (80 centavos de euro) para 30 minutos o 5 paradas a 26 coronas checas (1 euro) por uno de 75 minutos de viaje. Hay billetes de 24 horas (100 coronas o 4 euros), tres días (330 coronas o 12 euros), 5 días (500 coronas o 20 euros). También existen billetes de largo plazo (requieren foto de identificación) de un mes (550 coronas o 22 euros), tres meses (1480 coronas o 57 euros) o anuales (4750 coronas o 180 euros). Pueden ser usados en cualquier transporte público de Praga.

Para validar los billetes debes sellarlos antes de entrar a la estación. No se revisan al subir; sin embargo, hay inspectores en ropas casuales que hacen rondas preguntado por los billetes.