El metro es la mejor forma de moverse por Nueva York. No tiene la apariencia más pulcra, pero es muy eficiente. La imagen de inseguridad del metro es cosa del pasado, y es casi siempre completamente seguro. Simplemente es cuestión de usar el sentido común y no ir solo, o viajar en vagones vacíos.

Es el sistema de transporte público urbano más grande en los Estados Unidos y uno de los más grandes del mundo, con entre 416 y 475 paradas. Tiene 24 líneas; sin embargo, las rutas cambian con frecuencia debido a nuevas conexiones o por cambios en el patrón de servicios. Por ello lo más importante es saber a dónde se va y no la ruta que se toma; no te guíes por los colores de la ruta.

Las líneas que más debes tomar en cuenta son:

  • Líneas de la avenida Lexington (4, 5 y 6): Son muy útiles para ir a museos como el Met, o el Guggenheim y otros de lado Este de Manhattan.
  • Líneas de la Séptima avenida (1, 2 y 3): Muy útiles para ir a Broadway, Tribeca y a las estaciones de Ferry para Staten Island o la Estatua de la Libertad.
  • Líneas de la Octava avenida (A, C, y E): Con ellas se puede llegar a la Museo de Historia Natural, al lado oeste del Central Park y al aeropuerto JFK.
  • Líneas de las Sexta avenida (B, D, F y M): Ventajosas para ir al MOMA, al Rockefeller Center, a la Catedral de San Patricio y a Coney Island.
  • Líneas de Broadway (N, Q, R): No sólo se puede llegar a Broadwat, sino también al Times Square, al SOHO, al Barrio Chino y al Empire State.

El metro cobra una tarifa plana de $2,25, sin importar la distancia viajada. Para ello necesitas comprar la Metrocard. Esta tiene las opciones de 7 , 14 y 30 días ilimitados por $27, $51 y $89, respectivamente. Todas las paradas tienen un dispensador o ventanillas de venta.

La mayoría del servicio del metro funciona 24/7, pero hay algunas líneas que no funcionan los fines de semana y en las noches. Para información sobre los horarios de cada línea, y cambios en el servicio revisa la página Web del metro:

http://www.mta.info/